La milla es la prueba más icónica del running: cuatro vueltas, un número que todos entienden. Exige un motor completo: suficiente velocidad para que el ritmo se sienta disponible, suficiente fondo aeróbico para sostenerlo y suficiente dureza para la tercera vuelta, donde toda milla se gana o se pierde. Para atletas de CrossFit la milla abre y cierra Murph y ancla incontables Hero WODs, y tu tiempo de milla es el mejor predictor de cómo te tratarán los workouts cargados de carrera.
| Nivel (Tiempo) | Hombres | Mujeres |
|---|---|---|
| Principiante | 9:00+ | 10:30+ |
| Intermedio | 7:30 | 8:45 |
| Avanzado | 6:20 | 7:20 |
| Élite | sub 5:30 | sub 6:20 |
Dosifica según tu objetivo, no tus sensaciones: la vuelta 1 siempre se siente gratis y miente. Apunta a parciales de 400 parejos con una apertura levemente conservadora, sostén ritmo y postura en la vuelta 3 —la famosa tierra de nadie de la milla— y corre los últimos 300. Entrena con repeticiones de 400/800 a ritmo objetivo y una rodada larga semanal para el piso aeróbico. Dos millas de trote suave más progresivos antes; probar una milla en frío le resta 15 segundos a tu fitness.
Principiante: 1 milla a esfuerzo constante con pausas caminando si hace falta, buscando primero correr continuo y luego el tiempo. La versión de 1.600 m en pista es el sustituto estándar.
Registra cada resultado, mira tu progreso en el tiempo y sabe exactamente dónde estás.